Una aventura que acabó en la prensa.

Mi intención, después que mi relación con la madre de mi hijo fuera a pique era ingresar en la legión extranjera francesa, antiguamente solo iban los perseguidos por la justicia, criminales, asesinos, y mi idea era entrar haciendo algo que no supusiera el riesgo para nadie, tan solo para mi pero que fuera un puntazo.

Una mañana tranquila, el mar estaba sosegado, en calma, se podía ver Mallorca a lo lejos, sabía que otras personas habían conseguido atravesarlo otras veces, llevaba varios días sin tomar la medicación y me veía con esa fuerza extraordinaria que tenemos los bipolares cuando estamos en fase aguda.

Me dije a mi mismo, ¿por qué yo no? Recuerdo que tenía dos euros en la mano con la estampación francesa, pensaba llevarlo en la mano hasta Francia, pero me entró hambre, cogí el coche y me acerqué a una panadería, compré algo de comer y zas, se me fundió una bombilla del coche.

Llegué al almirante Farragut, el hotel, escondí la ropa, las llaves del coche y me tiré al mar desde un pequeño acantilado, desnudo empecé a nadar, pasaron varias horas, a mi me parecía que cada vez estaba más cerca Mallorca, pasaban barcos, las gaviotas volaban a ras de mi cabeza, como si yo fuera la próxima comida de ellas.

El frío empezó a calarse en mí, llevaba cerca de dos horas nadando, no sé cuántas millas serían. Era seguir y conseguirlo o volver. Mi cansancio era latente, y el frío más, así que decidí volver.

Pasaron otras dos horas y cuando ya estaba cerca de la costa, una barca con un pescador me preguntó si estaba bien, me dijo si quería subir, yo acepté, pero le dije que estaba desnudo (por si se enamoraba o algo jajaja) estaba hasta los huevos de nadar y de pasar frío. Me acercó hasta unas rocas que habían donde yo dejé mis cosas, cogí el coche y seguí la aventura.

Mi idea era llegar a Mallorca, coger algo de ropa donde fuera y a quien fuera, meterme de polizón en el barco a Barcelona, coger el tren hasta Francia e ingresar, en realidad como habréis observado era una locura, sin pasaporte ahí en Aubagne en el cuartel, no hubiesen aceptado mi entrada, o sí… quien sabe.

Después estuve dos días más por el campo, desnudo, bebiendo agua de los caballos y comiendo plantas, hasta que me acerqué a una base militar que hay en Binissaida y a un infante de Marina, el cual se partía el culo de risa cuando me vio desnudo, pero que luego me preguntó si estaba bien, si llamaba a la policía, le dije que no, gracias, que me diera algo de ropa y que seguiría al pueblo.

Ya muerto de sueño, de hambre y de todo, llegué a casa, me estaba buscando todo el mundo, aparecí al segundo día porque es al tercero que te dan por desaparecido y no quería eso, entonces me cogió un guardia civil que ahora es amigo mío por la espalda, me metieron en el coche patrulla y me llevaron a salud mental, 20 días en la perrera medicado a tope, sin nadie comprender porque lo había hecho, yo quería ingresar en la legión para pasar la.manutención de mi hijo, pero así no era la forma, también te has dado cuenta tú, ¿no? Jajajaja.

Salió en prensa, en algún blog haciendo cachondeo con una foto de un tipo nadando en la calle jajajaja en fin, una aventura muy loca de alto riesgo… algunos se preguntaban y si si hubiera llegado? Una de mis metas es volver a hacerlo pero preparado y con equipo de apoyo, que se alquila por 1000 euros y te acompañan hasta la otra punta.

Curiosamente la historia llegó a una chica que lo consiguió hacer, logré hablar con ella y me dijo que era un mito en su casa 😀

No lo intentéis hacer en casa en la bañera, os pueden picar las medusas como en 7 almas de Will Smith.

Abrazo a todos… ahí No termina la historia de bipolar vegano, en verano y en invierno.

El estigma de los diagnósticos de las enfermedades mentales.

La mayor parte de las veces que he contado que tenía un diagnóstico del trastorno bipolar a alguna chica que he conocido ha sido como de preocupación, miedo o rechazo, la gente por norma general no sabe en que consiste y que somos personas especiales, pero básicamente normales.

Recién conocía a una chica por tinder, todo bien, el mismo día me invita a casa de su hermana, nos besamos, nos interesamos el uno por el otro, es contarle un poco que tengo esto y dejarme de hablar. Para mí es un filtro para personas que realmente valen la pena y se que van a estar en lo bueno y en lo malo o no. Para saber si tienen rechazo o si me van a entender.

Ayer con el trabajo me pasó igual, no hice caso de las recomendaciones de mí terapeuta y le conté al subdirector lo de la enfermedad que me ha sido diagnosticada, parecía que todo iba bien, tengo la conciencia tranquila de que con mis compañeros he sido todo lo correcto posible, de que les he tratado desde el amor y el respeto, de que he hecho mi trabajo lo mejor que he sabido, me he esforzado y he dado lo mejor de mí, a pesar de tener que servir animales torturados y asesinados, de ir a tener que comprar leche de vaca explotada y tabaco con experimentación animal para el director, me he resignado como un soldado nazi que cumple órdenes a pesar de tener en su conciencia de ser humano que no lo está haciendo bien.

Yo he dado lo mejor de mí, y he sido rechazado como el que trata con mimo a su novia, le utilizan y quieren a otro, pero como me dijo el chef, una puerta se cierra pero se abre otra mejor y con mejores vistas al mar, todo pasa por algo, todo llega en el momento adecuado, cuando tiene que llegar, me había casado con el trabajo, llegaba tan cansado que ni leía, ni paseaba a mis perros, medicado, inyectado, con el 39% de discapacidad pero dándolo todo en el 5 estrellas más exclusivo de Menorca, pero eso no significa nada… muchas cosas me las voy a callar porque no tratan de mí.

Mi relación de pareja

Con esto mi intención es reflexionar de lo que es la vida en pareja, de lo que hay que evitar y de reconocer mis errores para servir como mínimo de mal ejemplo.

Fueron los 4 años de mi vida más maravillosos pero a la vez más tormentosos, no se si por mi diagnóstico bipolar, por mi promiscuidad o por como dirían los budistas, falta de autodisciplina, por mi mal saber querer o por la inmadurez, francamente, no hice las cosas bien y se fue todo al carajo.

A veces creemos que lo tenemos todo asegurado y no es así, el amor hay que regarlo cada día, pero en la dosis justa, tan negativo es la falta de agua como el exceso.

Personalmente creo que no hay que comprar ni con grandes regalos, ni con palabras vacías, los pequeños detalles son los que marcan la diferencia, un abrazo es más importante que cenas en lugares caros, una pequeña flor es más necesaria un día cualquiera que un ramo de rosas al año, no sé si me explico. Un beso de vez en cuando es más bonito que una juerga.

Mirar tu móvil mientras estás con ella o con el, fijarte en otras personas cuando estás con la persona que está a tu lado o estar pendiente de la hora, no sólo es descortés, denota desinterés por tu parte, y eso no está bien, sobretodo educación y cortesía, todas esas cosas las hice, por eso al final se fue, y las buenas personas aguantan, pero cuando se van, se van para siempre, y luego será casi imposible recuperarlas.

Préstale atención, se detallista, no sea que luego sea demasiado tarde.

Lo siento H.

Buenas noches. Un abrazo a todxs.

2008 nace Ébel

Es el momento más mágico de mi vida, H rompe aguas en el sofá de casa, viene la ambulancia y vamos al hospital, en el paritorio ella me manda fuera, me manda dentro, otra vez a tomar viento :), me coge la mano y apreta fuerte, aparece una cosita pequeña bellísima, lo cogemos en brazos, le ponemos el gorrito con mucho cuidado y los calcetines, con la destreza del que se ata los zapatos por primera vez, como el que enebra una aguja con los ojos llorosos de la emoción.

Nos dejan unas horas sin él, por lo visto por una prueba que tenían que hacerle que no se hizo en su momento, el nenín nos lo devuelven con arañazos en la cara, ahora creo entender que debió ser por la ausencia de estar con sus padres, no estoy seguro.

Hicimos varias fotos, y luego al día siguiente fuimos a comer al Minerva, un restaurante de categoría en el puerto de Mahón, invitaban los tatos, vino José un amigo que trabajaba con nosotros, recuerdo como H le daba pecho en un sofá, que momentos tan bonitos, mi hijo creciendo y mi padre entre nosotros, felices todos.

Primer ingreso

Hace ya 11 años, me regalaron una cachimba, un par de porros y había una botella de Chivas 24 años en casa. La mezcla perfecta, perfecta para acabar en psiquiatría. Chateaba por el Messenger de Microsoft, ese que hacía los zumbidos, no hacían falta porque yo ya lo estaba.

Muchas risas virtuales con mi ex, mucha desesperación porque mi padre se moría, mucho alcohol, la castaña era atronadora, como la música.

Pican a la puerta era la policía, años atrás compré un libro de leyes y aplicación policial, un tochazo de libro, si se lo hubiese lanzado le hubiese hecho mucha pupa xD.

Le pongo una dedicatoria una firma, un par de swastikas y se lo doy para que se lo de a un policía de San Luís que había tenido un rifi rafe, pero no era para eso que venían a buscarme, había dos ambulancias en la calle.

No entendía nada, tampoco iba tan pedo, pero me subí en una de ellas y me llevaron al hospital antiguo, el de Virgen del Toro, donde más adelante dijeron que habían habido apariciones, en Cuarto Milenio, con algunos fallos como que psiquiatría era la 4 planta y en realidad si mal no recuerdo era la 2a.

La cuestión me llevan para allá con las luces de colores, la sirena y me plantan en una sala con dos celadores, un doctor y dos policías.

Yo hablando de mis proyectos entusiasmadamente, con la caraja del Chivas, para el restaurante que si viene la policía a patrullar por ahí les invitamos a una botella de agua, que si tarjetas de fidelización, rollos.

De repente me dicen que tengo que subir a planta, y yo ¿cómo? de eso nada, yo estoy de fábula, me cogen los cuatro y me ponen en una camilla con una camisa de fuerza.

Me dejan toda la noche ahí en una habitación maniatado, no pude ni mear, me tuve que orinar encima.

Al día siguiente por la mañana viene un señor mayor a verme, aún no tengo claro si fue un médico, el cura o una imaginación mía del risperdal o cualquier mierda que me debieron meter para bajarme el subidón.

Al cabo de un rato estaba Jordi fumando, Jordi es un fenómeno del mundo de la psiquiatría, ha estado casi más tiempo ingresado que fuera, es licenciado en letras creo, es universitario, siempre ha reivindicado la independencia de Menorca y ha hecho alguna perfomance por Cales Fonts, lo tachan de loco, pero es un tipo sabio, estudiado y honrado, porque siempre ha pagado sus deudas, por lo menos las que tenía en nuestro restaurante.

La cuestión que me dio de estranguis unas caladas a su cigarro, estar atado no es muy confortable que digamos.

El transcurso de los días fueron entre divertidos, extravagantes y agobiantes, había una cristalera que daba a la entrada de ambulancias, ya las podrían haber puesto con vistas al puerto de Mahón y de paso un spa, para relajarse, no sería mejor que estar ahí enclaustrados? Jajajaa.

Había algo parecido a un empresario estresado, una chica inglesa que se las ingeniaba siempre para no tomar la medicación, pero la tenían tan calada que nunca se salía con la suya, había otro con un muñeco que acariaba y te miraba con sonrisa diabólica como si tu fueras el muñeco (No, éste último es mentira, pero a que podría ser y os habéis quedado helados jajajajajaa)

Luego hubo una que ingresaron un par de días, turista, no pude ni hablar con ella, tal como entró se fue.

Entre los fármacos y la torrija no recuerdo mucho más, el tema es que estuve ahí un mes… el mes más largo de mi vida 😀😋 tampoco he profundizado del todo en anécdotas de ese ingreso. Hay una muy divertida pero si la quieres conocer tendrás que ingresarme 50 euros al número de cuenta ES69 0000 666999001234

Lo que si recuerdo bien es que vino la madre de mi hijo a verme, como hace siempre, y se lo tengo que agradecer porque es muy grande.🤪😻😻😻

París

El viaje a París fue una pasada, nos cogimos el coche hasta Barna y de ahí a Futuroscope,

el parque de atracciones de la imagen, muchos videojuegos, cines en 3d, cines tren que echaban agua, una pasada, luego seguimos hacia París, compramos una guía Michelín y a ver en qué hotel nos quedábamos, el primero era un poco raro, en un barrio extraño, decidimos no alojarnos, el siguiente uno de lujo, Zebra Square

, a 5 minutos de la Torre Eiffel, preguntamos si había una habitación doble, como no había nos dieron una suite a precio de habitación doble, el coste 600€ noche, pero por cortesía nos la dejaban a mitad de precio, una pedazo de habitación por todo lo alto, calefacción en el suelo, bañera con burbujas, minicadena, discos, una decoración espectacular, una cama gigantesca, recuerdo que pedimos un desayuno continental, una bandeja gigantesca llena de alimentos, fruta, croissants, zumos, partes de la pierna de un cerdo inocente (jamón), etc.

Nos levantamos y fuimos a la Torre Eiffel,

vaya obra de ingeniería, que vértigo, la madre de mi hijo subía las escaleras como una liebre y yo no dejaba de mirar hacia abajo, brutal.

Militares por todos lados custodiando la torre, se ve que había una amenaza.

Compramos de todo, miniaturas, llaveros, el café a 5 euros, nos dejamos los ojos con tanto souvenir.

Por la tarde dimos una vuelta por el río con un barco, al día siguiente fuimos al Louvre pero no llegamos a entrar. Conocimos a una pareja de Madrid que curiosamente eran del mismo barrio donde yo viví cuando estuve en el ejército.

Cogimos el coche rápido, las horas pasaban en nuestra contra, teníamos que coger el barco de vuelta, de hecho llegamos 1 hora antes desde Francia, es decir, superjustos, menudo viaje, al límite. En la mejor compañía, la duda es si nuestro hijo vino desde París o en la nave espacial 😊.